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¿Cómo imaginas el futuro de la industria?

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¿Cómo imaginas el futuro del sector de la belleza y el cuidado personal?

Es difícil condensar el futuro de toda una industria en una página, pero vamos a intentarlo. Si al final de este artículo quieres profundizar más, en este link puedes descargar el estudio que hemos elaborado en la consultora de estrategia e innovación Lantern. “The Wellness Revolution: el futuro de la belleza y el cuidado personal

En primer lugar, la situación de incertidumbre actual en este mundo marcado por la pandemia hace que las personas se preocupen mucho más que antes por su salud y su bienestar físico y mental; el wellness se asume ahora de una manera más holística. Hoy más que nunca hay que cuidarse por dentro y por fuera para afrontar de manera positiva y reforzada los tiempos que nos han tocado vivir. Las personas buscan el wellness para sentirse mejor tanto física como mentalmente.

Noah Buscher

Asimismo, se observa una marcada obsesión por los productos que protegen del virus y, aunque su oferta era muy básica, ha abierto un nicho de mercado no solo en la sofisticación de los productos, también en otros complementarios como cremas. Un ejemplo de esta tendencia son los productos de Haan que no solo cuidan la higiene personal, sino que también tiene un claro compromiso medio ambiental.  La creciente conciencia por la salud ha acarreado el estallido de productos para cuidarse desde dentro, uniendo salud y belleza, como cápsulas suplementarias, superalimentos, súper ingredientes como el cannabis o el ashwagandha. En cuanto al uso de cannabis, destacamos marcas como Babaria que ya han incorporado el cannabis como ingrediente natural con grandes propiedades a algunos de sus productos.  El mundo natural y botánico entronca perfectamente con el deseo de cuidarse de una manera natural.  Una tendencia fundamental para el futuro será la aplicación de los avances científicos en el campo de la microbiota de la piel y la formulación de productos de cuidado personal que regulan la comunidad microbiana de nuestra piel. Un buen representante de esta tendencia es Ayuna Less is Beauty, que se preocupan por la microbiota en sus productos.

En cuanto a la sostenibilidad, se contempla una especial atención al packaging mínimo, ecológico y a la cosmética con ‘impacto’ o ‘belleza limpia’, donde las marcas deberán de mostrar sus valores más allá del impacto neutro. Como ejemplo de esta tendencia destacamos la marca valenciana Inuit, que elimina el uso de envases plásticos mientras desarrolla productos 100% naturales y veganos.  Asimismo, la híperpersonalización del producto crecerá significativamente, con colaboraciones y sinergias entre empresas líderes en cosmética y startups de la tecnología.

Para entender el futuro del sector habrá que prestar atención a marcas inclusivas que atienden la demanda de segmentos olvidados por el mainstream, como pueden ser minorías étnicas. También veremos un número creciente marcas con una perspectiva unisex y apelando a una comunicación que permita a todos sentirse identificados el “genderless. Una prueba de esta tendencia es la marca Laka, primera marca coreana de maquillaje para género neutro.

La aplicación de la tecnología se muestra como un imprescindible a la hora de asentar nuevos espacios creando nuevas experiencias que aporten un valor añadido. Ejemplo de ello son los dispositivos de salud y belleza en casa, las apps que personalizan los servicios de una marca que supone un salto exponencial a la hora de construir relaciones más sólidas entre producto y consumidor, o el wellness virtual o bienestar online bajo demanda. La tecnología permite, además, generar nuevos modelos de negocio, en los que las marcas pueden comercializar servicios de consultas y asesoría sobre belleza y wellness, como ya están haciendo otros sectores como la telemedicina.

Noah Buscher

La generación Z y los Millennial marcan un consumo que incluya el bienestar mental

La COVID-19 ha marcado un antes y un después en los modelos de consumo, acercando a un consumidor “consciente” que empieza a decantarse por productos de fabricación ética y venta local. La Generación Z (nacidos entre 1995 y 2010) se muestra como un segmento preocupado por el manejo del estrés y dan más peso a su salud mental, especialmente en un momento marcado por la inestabilidad e incertidumbre. A ello se suma la gran influencia de la tecnología y la presión digital a la que están expuestos, intensificando sus problemas de autoestima.

Esta tendencia continúa con los Millennial (nacidos entre 1980 y 1994), que hoy suponen la mayor fuerza laboral, son además la primera generación de nativos digitales, lo que se refleja en sus hábitos de compra. Utilizan apps para comparar precios y comprobar etiquetados, ingredientes, huella de carbono, con una tendencia a pagar un precio mayor por productos éticos y sostenibles, así como las redes sociales e influencers como gurús de belleza.

Por otro lado, la Generación X (1960-1979), ejerce un papel fundamental en el bienestar de su comunidad y expresa interés en productos para mantener la salud, dando mayor peso a su bienestar y cambiando su rutina diaria de alimentación y ejercicio, mientras que los baby boomers (1940-1959) adoptan nuevas posturas frente al envejecimiento como el “aging well”, tomando una postura propia de las nuevas generaciones que normaliza la diversidad y el paso del tiempo.

Imaginando el Wellness en 2030

El mundo de la belleza y del cuidado personal seguirá transformándose, donde las tendencias visibles a día de hoy posiblemente ya estén más que establecidas en una década. El estudio “The Wellness Revolution” expone una previsión de tendencias factibles a medio plazo. Entre ellas se encuentran el auge de productos contra la polución, ingredientes cultivados en laboratorios en probetas a base de ingredientes naturales como “nuevos orgánicos”, una fiebre por el do it yourself, en el que las marcas abastecerán de materias primas para que cada consumidor las termine y personalice a su gusto, productos elaborados con residuos orgánicos o sin agua. La salud mental también será una prioridad y las marcas ofrecerán productos como dispositivos para dormir, para relajarse o para medir el estrés, así como servicios de coach de salud mental y bienestar integral.

Y tú, ¿cómo imaginas el futuro de la industria?

Jaime Martín

Socio Director General

Lantern