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MITOS E INNOVACIONES EN EL CAMPO OLFATIVO

En los últimos años, el campo olfativo ha experimentado grandes avances científicos y no solamente en innovaciones concretas. En mayo de 2017, un artículo publicado por la revista Science desmentía el concepto que los humanos tengamos una capacidad olfativa reducida respecto a otros mamíferos. Este mismo artículo, indaga en los orígenes de su hipótesis inicial hasta llegar al neuroanatomista francés Paul Broca, en el siglo XIX. Paul Broca, fue el primero en desarrollar la hipótesis que la evolución de nuestro lóbulo frontal del cerebro (que nos proporcionó libre albedrío), se produjo a expensas de nuestro sistema olfativo. De hecho, en sus estudios nos califica como “microsmáticos” respecto a otros mamíferos. Es decir, mamíferos con una capacidad olfativa reducida. Tanto arraigó esta hipótesis que llegó a influir a Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, quien argumentó que esta capacidad reducida olfativa nos hacía más propensos a enfermedades mentales. En la actualidad todavía hay muchos sectores científicos que utilizan este término y es necesario aclarar de dónde proviene y el contexto histórico en el que se produjo. Según el autor, que los humanos seamos “microsmáticos” es un mito del siglo XIX y que, en definitiva, nuestro sentido del olfato es mucho más importante de lo que nos pensamos.

Pero no sólo ha habido innovaciones en este sentido, sino que, en la actualidad la biotecnología está presente en muchas investigaciones del campo olfativo de las esencias, fragancias y perfumes.  Un ejemplo de innovación en este campo, se basa en la producción de fragancias mediante microorganismos, los conocidos como “fragrant bacteria”. Este método  de producción de fragancias, difiere al convencional y puede llegar a ofrecer ventajas tanto en calidad, costes, eficiencia y lo que es más importante, independencia a factores climáticos. Este último factor puede ser clave en caso de escasez de una determinada planta o catástrofe natural. Por este motivo, en los últimos años grandes empresas han empezado a invertir en estos sistemas de producción. En general esta técnica se basa en el uso de ADN circulares (conocidos como plásmidos). A estos plásmidos, se le introduce el gen de una planta y posteriormente se insertan a determinadas bacterias. Estas bacterias modificadas genéticamente son entonces capaces de “sintetizar” una determinada molécula aromática, implícita en el gen de la planta insertado. Después de un proceso de purificación, este tipo de moléculas producidas por las bacterias pueden ser utilizadas en cualquier perfume o fragancia.

Por otra parte, también ha habido investigaciones biotecnológicas para resolver retos en el campo olfativo, como es el caso del desarrollo de sistemas que permitan obtener fragancias más duraderas, tras la aplicación de un champú en el cabello. Nuestro cabello tiene una fuerte carga negativa y tras la aplicación de un champú, que también está cargado negativamente, la suciedad (moléculas hidrofóbicas con poca afinidad al agua) se eliminan fácilmente por repulsión electrostática mediante la formación de micelas. En el caso de las fragancias, la mayoría de moléculas son hidrofóbicas y por lo tanto quedan atrapadas en estas micelas del champú y se eliminan fácilmente tras el lavado del pelo. Por lo tanto, en este caso es necesaria la introducción de una gran cantidad de fragancia para que nos quedemos con una percepción duradera de la fragancia en el cabello.

En los últimos años, ha habido un gran número de investigaciones dedicadas a la encapsulación de fragancias para su liberación controlada y de esta manera, conseguir una percepción más duradera. En el caso del cabello, una mejora reciente, publicada en 2017 en la revista Applied Materials Interfaces, propone la utilización de biomoléculas como anclaje de estos sistemas de encapsulación de fragancias. Esta investigación se basa en el uso de determinados péptidos (encadenación corta de aminoácidos), capaces de unirse de forma electrostática al cabello. De esta manera se consiguen dos ventajas claras, la ventaja que ofrece la liberación controlada de fragancias encapsuladas y por otra parte, que no sea necesaria una cantidad grande de fragancia para tener una percepción duradera en el cabello.

Estas son sólo una pequeña muestra de las innovaciones recientes y  relevantes en el campo olfativo, aunque ha habido muchas otras como la optimización de extracción de esencias mediante fluidos supercríticos, enmascaramiento de olores mediante proteínas receptoras de olores, desarrollo de perfumes sin alcohol, desarrollo de nuevos ingredientes para fragancias…Todas estas innovaciones, contribuyen a encaminarnos hacia las fragancias del futuro y este es uno de los motivos por el cual desde elBeauty Cluster Barcelona, organizamos el Barcelona Olfaction Congress 2018. La formación e innovación son necesarias en un campo tan multidisciplinar como el de las esencias, fragancias y perfumes.

 

Patricia Gisbert Quilis
Innovation Manager Beauty Cluster Barcelona
innovacio@beautyclusterbarcelona.com