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Sostenibilidad: ¿Por dónde comenzar en mi empresa?

La sostenibilidad ha venido para quedarse, no como un pilar empresarial si no como base y planteamiento de todo lo que hacemos. Cuando pensamos en sostenibilidad, también atañe al concepto de responsabilidad social corporativa y lo que conlleve bienestar y equilibrio a los seres vivos (incluyendo a la población humana), ya que solamente tenemos un planeta tierra que debemos aprender a compartir y respetar.

Pensar que los recursos naturales son inagotables, es un error que estamos aprendiendo y debemos actuar lo antes posible. De este concepto aparece la palabra sostenibilidad, conseguir que los recursos naturales no se agoten.

Gracias al consumidor (en general centenial) como líder de reclamo por lo sostenible, y a empresas enfocadas en la gestión sostenible, hace unos años, se comienza a despertar la inquietud empresarial palpable por los diferentes sectores por acciones sostenibles.

En el caso del sector de la belleza, aun queda mucho trabajo por hacer. Para comenzar, a nivel legal faltan normativas, reglamentos o guías para establecer unas líneas de actuación armonizadas entre las empresas. Como ejemplo, una de las únicas leyes existentes que se han presentado recientemente en Europa, ha sido la prohibición del uso de microplásticos, con lo que los exfoliantes se deben modificar por materiales sostenibles, lo que ha llevado a las empresas a la necesidad de agudizar el ingenio.

Los reglamentos de carácter sostenibles aún son pocos, pero muchas empresas de manera individual se están poniendo manos a la obra. Como llevarlo a cabo depende del tipo de industria, sector, necesidad pero sobre todo cualquier pequeña acción puede suponer un gran cambio.

¿Por donde comenzar?

En el caso de Lluch Essence, tanto la propiedad como la Dirección desde hace un año, han considerado como fundamento de sus pilares tener en cuenta la sostenibilidad para cualquier acción presente y futura.

En Lluch Essence hemos identificado diferentes maneras de enfocar la sostenibilidad, entre ellas la primera es unificar Responsabilidad Social Corporativa con Sostenibilidad.

Hay diferentes enfoques, todos acertados, como puede ser a nivel de instalaciones como de producto por donde se puede comenzar.

Sostenibilidad en las instalaciones

En el caso de las instalaciones, lo primero y más fácil es la eficiencia energética. Dependiendo de nuestras capacidades, se puede desde contratar a consultores de eficiencia energética que nos darán indicaciones claras de todo lo que podemos mejorar.

Comenzamos con unas cuentas ideas:

  • Cambiar nuestro iluminado por tecnología led lo cual nos ahorrará gran cantidad de energía
  • Revisar nuestros contratos con las compañías eléctricas exigiendo certificación de origen 100% de fuentes renovable, con ello además de mejorar nuestra huella de carbono, como consumidores propiciamos una mayor demanda de energía verde lo que fomenta el mercado energético sostenible. Tanto este concepto como el resto, se puede aplicar tanto a nivel industrial-profesional como en el personal.
  • Realizar la instalación de placas de energía fotovoltaica para autoconsumo e incluso los excesos para su comercialización, lo que conllevará un desembolso inicial considerable. Habitualmente este tipo de instalaciones tienen un retorno a 6-8 años, y un ahorro energético y económico considerable a 25 años, teniendo en cuenta su vida útil garantizada.
  • Revisar y fomentar el cambio de instrumentación y maquinaria de consumo de carburante por energía eléctrica, incluso plantearse si hay flota de vehículos ir cambiando a modelos híbridos o eléctricos en la medida de lo posible.
  • Futuras compras de instrumentación y maquinaria lo más eficientes posibles tanto de consumo eléctrico como de agua. A nivel personal también se debería tener en cuenta, ya que el coste inicial puede ser algo más caro, con una la vida útil de 10 años, supone una mayor eficiencia y por ello un gran ahorro económico.

Otros aspecto en sostenibilidad, es en nuestro producto que comercializamos, y para ello podemos comenzar por dos grandes aspectos, el producto en si mismo y el envasado (packaging) que además de mejorar el concepto de marca, conlleva una mejora para la sostenibilidad de la empresa y para el planeta.

Sostenibilidad en el packaging

Basándonos en el envasado, podemos:

  • Utilizar materiales reciclados, como por ejemplo cartón, vidrio o plástico con una proporción o su totalidad reciclado con lo que ayudamos a la reutilización y transformar los residuos en recursos.
  • Diseñar los envases lo más fácilmente divisibles para su correcta separación a la hora de lanzarlos a la basura, o incluso simplificarlos en la medida de lo posible a nivel de materiales utilizados.
  • Minimizar o eliminar el uso de plásticos (origen petroquímico) y fomentar los bioplasticos, que se están desarrollando de manera más eficiente y son cada vez más económicos; y que tienen un menor impacto en el medioambiente ya que son compostables y pueden volver a la cadena trófica.

Sostenibilidad del origen de los ingredientes

Y pensando en el producto en si mismo:

  • Pensar en sostenibilidad desde el punto de vista del origen de los ingredientes utilizados:
    • Ingredientes vegetales de origen no genéticamente modificados (GMO free), lo que conlleva un incremento de la biodiversidad de las especies vegetales en el planeta
    • Productos veganos, que además de ser GMO free, no son testados en animales, no se utilizan animales ni derivados de estos, ni nanopartículas
    • Productos naturales, de origen vegetal, con lo que se evita el uso de orígenes petroquímicos (no renovable)
    • Productos orgánicos, también conocidos como biológicos (del francés e italiano) o ecológicos (del castellano). También de origen vegetal, pero con un cultivo con menor uso de fertilizantes y pesticidas sintéticos, GMO free, y con unos procesos muy trazables en la cadena de suministro.
    • No uso de microplásticos, ya que se están realizando estudios de una alta contaminación de los mares y lo que conlleva una elevada bioacumulación en los pescados y con ello en la cadena trófica.

Sostenibilidad en el producto final

  • Pensar en sostenibilidad desde el punto de vista del impacto del producto en el ser humano (que ya lo hacemos) y del medioambiente (como mejor ejemplo, el etiquetado Ecolabel de la Unión Europea):
    • Utilizar ingredientes biodegradables, con lo que al llegar a los desagües en un periodo de 28 días se han roto en cadenas más cortas y pueden volver a ser nutrientes para organismos vivos y volver a formar parte del ciclo de la vida
    • Utilizar ingredientes más inocuos para los seres vivos, que gracias a la Agencia Europea de Químicos (ECHA) y al reglamento REACH tenemos ingentes datos de toxicidad y ecotoxicidad de sustancias químicas.
    • Utilizar ingredientes lo menos bioacumulables posibles
    • Fomentar el concentrado del producto, para una optimización de envase y con el consecuente ahorro logístico y ambiental

Como reducir de manera general el impacto ambiental y social

En Lluch Essence también hemos empezado a medir las emisiones contaminantes de nuestras instalaciones, flota de vehículos y vuelos aéreos. Ya detectamos en 2018 que se estaba convirtiendo en una “best practice” entre las principales empresas nacionales y corporaciones internacionales con el objetivo final de su actividad sea neutra en carbono, y englobado dentro de sus políticas de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa.

La realidad es que empresas PYMEs como la nuestra, por consumo energético, sistema de producción y acciones comerciales que desarrollamos, generamos de manera indirecta o directa huella de carbono. Reconociendo como una buena práctica empresarial el minimizar ese impacto con una fórmula simple: medir, reducir con las medidas que hemos explicado anteriormente y compensar.

Beneficios de compensar la huella de carbono

1) contribuir a mitigar el cambio climático; al reducir las emisiones de las operaciones de la compañía reduciendo el impacto ambiental.

2) incorporamos valor añadido a nuestra empresa, nuestros clientes y sus consumidores finales, cada vez más exigentes en la acción frente al cambio climático y sus efectos.

3) generamos co-beneficios sociales en los países donde se desarrollan los proyectos concretos (reforestación, energías renovables, biodiversidad, y otros), como es la generación o conservación de puestos de trabajo entre los pobladores locales, y mejoras en su educación, condiciones de salud o incluso de seguridad alimentaria.

Plataforma de compensación Climatetrade.

En el caso de Lluch Essence, hemos elegido la plataforma www.climatetrade.com para la identificación de proyectos de compensación en los países de nuestro interés (Europa, Latinoamérica y Asia) y así poder compensar de manear efectiva nuestra huella de carbono.

Llegamos a esta plataforma, al llamarnos la atención la compensación de emisiones de CO2 del evento que la junta general de accionistas de la multinacional de telecomunicaciones y media “Telefónica” celebró en junio de 2019 mediante la plataforma Climatetrade.

Conclusiones

Gracias a organizaciones como Naciones Unidas y sus 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS), a las grandes empresas pioneras en sostenibilidad, a políticas y reglamentos medioambientales que se están fomentando por ejemplo en Europa y en Asia y sobre todo a la fuerza de los consumidores siendo más eficientes en sus compras y marcando necesidades sostenibles (como son la generación centenial y el ejemplo ‘Fridays For Future’) nos da esperanzas de que nuestros nietos quizás puedan vivir en un planeta, si aún estamos a tiempo, tal y como nosotros lo conocemos con recursos limitados pero con la capacidad de abastecernos a todos los seres vivos.

Germán Castillo 
Regulatory Affairs & Quality Assurance Manager en Lluch Essence